March 21, 2010

POR FIN SOLA CON MI HERMANO

Posted in Uncategorized at 8:14 pm by losrelatoscalientesdeelsa

Tengo 26 años y llevo separada de mi familia desde los 18. La verdad es que
sonará extraño, pero al único que echo de menos es a mi hermano… Siempre me ha
gustado mucho… Me encantaría tener “eso” con mi hermano… Lo que pasa es que
hasta el momento, lo he tenido un poco difícil… Mi hermano tiene dos años menos
que yo y siempre me ha parecido un chico muy guapo. Cuando vivía con mi familia,
me gustaba mucho calentarle, sé que lo conseguía porque alguna vez le he pillado
haciéndose una paja después de haber intentado excitarle… Lo mejor fue cuando le
encontré una foto mía en bikini debajo de la almohada… Pero bueno, como vivíamos
con mis padres y no solíamos quedarnos solos, no pude conseguir que pasara nada
más… Pero mañana vendrá a verme, él solo, y creo que por fin va a descubrir lo
salida que es su hermana…

He pedido unos días libres en el trabajo, mientras mi hermano está aquí, así
puedo dedicarme en cuerpo y alma a él. Quiero que me disfrute al máximo y, de
momento, creo que ya lo he conseguido…

Llegaba ayer por la noche. Me había dicho que no hacía falta que le fuera a
buscar, que ya se cogería un taxi de modo que, me dediqué toda la tarde a
preparar la casa y a prepararme a mí misma… Lo de la casa me lo salto… Yo me di
un buen baño con sales y mi colonia favorita para oler muy bien, junto con un
buen puñado de canela (que ya sabréis que es afrodisíaca… La puse en el agua
pero, luego, me unté bien el cuerpo con ella). Y me vestí, bueno, si se puede
llamar así. Me puse un conjunto de tanga y sujetador en color rojo pero,
bastante transparente y con un poquito de encaje en el sujetador. Me encanta la
ropa interior que es un poco transparente, es muy sugerente… Encima me puse un
picardías de color negro, era bastante corto así que dejaba ver mis piernas y
tenía un buen escote en pico así que se veía un poco el sujetador.

Cuando mi hermano llamó a la puerta y le abrí así vestida, me dijo “¡Vaya!, ¡qué
buen recibimiento!” y me miró de arriba abajo. Yo sonreí e hice como si no le
diera importancia y le dije que disculpara que estuviera así vestida, pero que
hacía mucho calor en el piso. Le dije que se vistiera cómodo, que estaba en su
casa, le llevé a su cuarto y le dije que se podía duchar mientras yo preparaba
la cena. Cuando la preparé y oí que la ducha había dejado de sonar, me acerqué
al baño y abrí la puerta sin cortarme, pillé a mi hermano con la toalla
enrollada a la cintura y un pequeño bulto entre las piernas… Le dije que se
arreglara rápido, que la cena se iba a enfriar. A lo de haber abierto la puerta
sin más, tampoco le di importancia, quería que él viera mi comportamiento como
algo natural en mí, algo normal entre hermanos…

El muy cabrón se puso un bóxer muy ceñido y una camiseta de manga corta por
encima, ahora estábamos más o menos igualados en el vestir. Después de la cena,
me dijo que ya había comido mucho y que ya no tenía ganas de postre pero, yo le
dije que por lo menos tenía que tomar un poquito y accedió antes de saber lo que
había preparado… Fundí un poco de chocolate y cogí una fresa mojada en él, le
dije que la probara, pero me la puse en los labios así que, no tuvo más remedio
que rozarme los labios para comerla. Le observé mientras se la comía y cuando se
la tragó, le besé, pegándome mucho a su cuerpo.

Podía sentir su polla entre mis piernas y notaba que se estaba poniendo dura.
Luego, le susurré que iba a mi cuarto, que si quería más, ya sabía dónde ir. La
verdad es que yo dudaba de qué iba a hacer mi hermano. Sabía que lo del beso y
lo de que le calentara le había gustado, pero es un chico muy tímido. Además,
sabía que él era virgen porque estuvo siempre en colegios para chicos y me
imaginaba que si hubiera tenido alguna experiencia sexual, me la hubiera
contado.

Le esperé en mi habitación, la había iluminado con velas y llenado de rosas,
quería que si venía fuera algo romántico aunque salvaje. Me quité el picardías.
Después de quince minutos o más, abrió la puerta, yo estaba tumbada en la cama y
le dije que pensaba que no iba a venir, él dijo que no sabía qué hacer, que si
eso estaba bien… Le pregunté que por qué no, que si los dos queríamos estar ahí,
no había ningún problema. Le pregunté que si le gustaba su hermana y me dijo que
mucho. Yo estaba muy caliente y por el bulto entre sus piernas se podía imaginar
que él también.

Se acercó a la cama como con miedo, le dije que se tumbara y estuviera
tranquilo, que me dejara hacer a mí y que si quería que parara en algún momento,
me lo dijera. Comencé por quitarle la camiseta y yo me quité el sujetador, le
pregunté si le gustaban mis tetitas y que si había visto muchas, me dijo que
eran las primeras que veía y que eran muy bonitas. Le besé mientras restregaba
mi cuerpo contra el suyo, quería sentir su polla y ponerla muy dura antes de
seguir, quería que él me deseara tanto como yo a él. Después, comencé a besar y
lamer su cuello y su pecho, mientras metía una mano por debajo de su bóxer para
acariciar su polla.

Él tenía miedo de tocarme, le dije que podía acariciarme, sin miedo, que
estábamos entre hermanos y que íbamos a pasar un buen rato. Él sólo se atrevía a
acariciarme un poco el pecho y el culo, pero yo notaba que él se estaba
aguantando mucho, me daba igual, quería hacerle descubrir el placer.

Fui bajando mis labios hasta que llegué a su bóxer el cual quité con cuidado,
ahí tenía su polla toda para mí, ¡no me lo podía creer! Qué polla más grande y
más deliciosa tiene el cabrón. Verla me puso muy cachonda. Empecé a lamerla
lentamente mientras miraba a mi hermano, él no dejaba de observarme y se notaba
que él no quería que parara, pero lo hice. Le miré y se lo pregunté, él me dijo
que no, que por favor siguiera. Le pregunté si era la primera vez que estaba así
con una chica, me contestó que sí y le dije que si quería yo le enseñaría lo que
es bueno. Me dijo que sí, que lo había deseado desde hacía años, que estaba
deseando tener sexo con su hermana y que ella le enseñara todo lo que sabía. Yo
ya había oído suficiente.

Empecé a chuparle la polla, mientras le acariciaba los huevos y se corrió
bastante rápido. Volví a ponerme a su altura y le pregunté si le había gustado,
me dijo que había sido increíble. Le pregunté si me deseaba, dijo que sí y que
si quería follarme, también contestó que sí.

Comencé a besarle y acariciar su polla y cuando la noté tiesa, me senté encima y
empecé a balancearme primero lentamente y luego con más rapidez.

Tuve el mejor orgasmo de mi vida y él me dio las gracias por enseñarle lo que
era el placer verdadero. Le dije que “las clases” no habían hecho más que
empezar, pero que ahora durmiera porque se hacía tarde y él estaría muy cansado
del viaje.

Parece mentira que no estuviera agotado, pero se ve que se le olvidó todo al ver
a su hermanita… Se quedó dormido abrazándome por la cintura y con una mano en mi
pecho, yo podía sentir su polla apretando mi culo, aún estaba dura.

Bueno, espero que os haya gustado, se aceptan mails para saber vuestra
opinión…
De los lectores depende que siga escribiendo…

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