March 21, 2010

CELEBRANDO DOS MESES CON MI NOVIO

Posted in Uncategorized at 8:29 pm by losrelatoscalientesdeelsa

 

El día 1 de noviembre hice dos meses con mi chico (¡dos meses! Parece tan poco tiempo y sin embargo me siento como si nos conociéramos de toda la vida… Será por lo iguales que somos…) Habíamos decidido que ese día no nos veríamos hasta la noche para así poder “cogernos con más ganas”… Yo prepararía la cena en casa y él prepararía “el postre” en la suya, decía que tenía una sorpresa muy especial y yo estaba realmente intrigada… También dijo que esta vez él se encargaría de los regalos de aniversario, que se le había ocurrido una idea… He de reconocer que es un chico muy misterioso, la verdad, será por eso que me da tanto morbo… ¿No os parece que el misterio es igual a morbo? Yo creo que sí… No sabía qué ropa ponerme así que, el día anterior salí a ver si encontraba algo interesante… Lo único que tenía claro es que quería que fuera negro, un color tan sofisticado… Pero a la vez también quería que fuera un poco atrevido… Eso sí, sabía de sobra lo que iba a llevar por debajo, un tanga negro de tiras que era como no llevar nada y un sujetador sin tirantes todo de encaje negro bastante transparente debido a las puntillas. Bueno, no estoy aquí para hacer propaganda de ninguna tienda así que, digamos que entré en mi tienda de ropa favorita. Encontré una falda negra, ajustada, por encima de la rodilla pero, no mini faldera y sin ninguna raja en los laterales, algo que seguramente sorprendería a mi chico… Y decidí combinarla con una camisa negra totalmente transparente… Como íbamos a estar en casa, no necesitaba nada más… Además, si tenía frío, seguro que pronto mi novio me haría entrar en calor… Compré ambas cosas y me fui a casa feliz con mis adquisiciones.

El día 1, desayuné y me preparé un buen baño de agua caliente con sales con olor a rosa y una buena cantidad de canela, me encanta bañarme en canela, para mí no hay afrodisíaco mejor… Salí, me puse mi albornoz rojo, me sequé el pelo, me puse ropa cómoda para estar en casa y cogí las bolas chinas que me había regalado mi chico por mi cumpleaños… Quería estar caliente para cuando viera a mi chico… La mañana la pasé sin más, ordenando un poco la casa, limpiando el polvo y esas cosas. Comí algo ligerito, me eché una mini siesta y luego me puse a ver la peli porno que había visto con mi hermano para estar todavía más excitada… Después, puse la mesa, lo típico para una cena romántica, supongo, buena vajilla, copas de vino y champán, cubiertos de plata, velas… Luego, preparé la cena, merluza al horno con gulas y gambas. Hice un sorbete de limón (¡me encanta!) y lo metí un poco al congelador junto con el champán. Todavía era pronto así que, después, ya tendría tiempo de sacarlo para que no estuviera completamente congelado… Me lavé, me embadurné un poco de canela como si fueran polvos, me puse la ropa que había comprado, me maquillé, me eché unas gotas de mi perfume favorito y lista. Me senté un segundo a esperar a mi chico.

Llamó a la puerta, los dos a la vez susurramos “Te he echado de menos”, me miró de arriba abajo y dijo “¡Puff! Estás realmente sexy…”, nos dimos un beso y nos pusimos a cenar entre risas, tonteos y misterio. La verdad es que yo no podía dejar de pensar en lo qué él había preparado para después… Estaba intrigada… ¿Cuál sería la sorpresa?… ¿Qué regalos había comprado?… La curiosidad podía conmigo… Terminamos de cenar, tomamos el sorbete y brindamos con el champán. Hablamos un poquito y nos fuimos a su casa.

En la mesa del salón había unos cuantos paquetes envueltos en papel de regalo y también estaba la cámara de vídeo que me regaló por mi cumpleaños (supongo que la había cogido de mi casa y yo ni me había enterado, como estamos todo el tiempo de una casa a otra…) Cogió la cámara, la encendió y se grabó a sí mismo diciendo “Ahora Elsita va a abrir los regalos por estos dos meses que llevamos juntos” yo me reí y él giró la cámara para filmar mi sonrisa, “Venga, ábrelos” Él seguía grabando. Yo me levanté y me acerqué a la mesa para coger un primer paquete, parecía un libro y era bastante grandecito, pesaba lo suyo… “¿Qué crees que es?” “¿Un libro?” “¿Qué libro?” Yo estaba totalmente perdida hasta que vi la sonrisa tan pícara que puso, qué cabronazo es… Al darme cuenta, supongo que se me cambió la cara, mi novio se grabó diciendo “Ahora Elsita ha descubierto qué libro es… ¡Venga, ábrelo!” y volvió a grabarme mientras yo abría el libro… ¿Sabéis ya qué libro era?… ¿Tenéis una mente tan calenturienta como mi chico y yo?… Delante de mí tenía el Kama Sutra, era gigantesco, al parecer con dibujos y fotografías y mi chico me dijo que venía con un DVD que explicaba todas las posturas… “Eres lo peor, mi amor” “Venga, abre lo siguiente…” Lo siguiente aparentemente era una caja de madera pero, no me podía creer que fuera simplemente eso… La abrí y había toda clase de juguetes eróticos, dados, un vibrador, un consolador, unas cuantas esposas… “Mi amor, eres perverso”. Sonrió.

“Ahora… Sigue el rastro…” me dijo, “¿¡Qué rastro!?” pregunté, él se encogió de hombros. Me levanté. Supuse que quería que fuera a la habitación de arriba así que me dirigí a la escalera y cuál fue mi sorpresa cuando la vi llena de pétalos de rosa… Mi chico había llenado la escalera de pétalos rojos y yo tenía que seguir el camino… Como era de esperar, llevaban hacia la habitación principal… Mi chico iba detrás de mí, siempre grabando con la cámara… Yo esperaba que los pétalos llevaran hacia la cama y encontrarla llena de rosas pero…, no fue así. ¡Los pétalos iban hacia el armario! Miré a mi chico con cara de desconcierto, su única explicación fue “Te he dicho que sigas el rastro…”. ¡Abrí el armario y mi asombro fue mayúsculo! ¡Había una puerta abierta hacia adentro y daba a una habitación escondida! No podía creérmelo. ¡Había metido cientos de cosas en ese armario y nunca me había dado cuenta de que hubiera una puerta! No tenía pomo así que sólo se podía abrir empujando… “Sigue los pétalos…” Entré en la habitación llena de turbación y sorpresa. Había una cama enorme, de esas antiguas, con cabeceras de hierro de color dorado y negro y todas las paredes, el techo y el suelo eran de espejo. La cama estaba llena de pétalos rojos. “Pero bueno, ¿¡y esto!? ¡¿Cómo lo has descubierto?! ¡¿Qué clase de persona tiene una habitación como ésta escondida?! ¡¿Quién vivía aquí antes?!” “No tengo ni idea, la descubrí por casualidad, iba a sacar una cosa del armario, tropecé con los zapatos y al apoyarme en el fondo del armario, se abrió la puerta…” Estaba realmente maravillada, pero mi fascinación pasó pronto y se convirtió en picardía. Pensé en el morbo que tenía que ser el hacer el amor en una habitación así, viéndote reflejada en todos los espejos cabalgando o siendo montada, ¿os lo podéis imaginar?…

“Bueno, Elsita, hoy te has vestido muy sugerente y atrevida… ¿En verdad, te atreverías?…” “¿A qué?” “A hacer realidad una de tus fantasías sexuales…” Me mordí el labio y contesté “Eso no se pregunta…” Me tumbé en cama quitándome los zapatos y mientras mi chico, retrocedió al armario y cogió un trípode para poner la cámara…

“Desnúdate” me dijo. Yo, metí la mano por debajo de la falda y me quité el tanga, logrando que no se viera nada, se lo lancé, él lo olió. Luego, me subí un poco la camisa para sacarla de la falda, metí una mano por detrás y desabroché el sujetador, me lo quité y también se lo tiré a mi chico. Después, me arrodillé en la cama, desabroché el botón de la falda y bajé la cremallera para que la falda bajara un poco por mis piernas, me tumbé totalmente y doblé las piernas para sacarme la falda por completo, de cintura para abajo estaba desnuda… Volví a arrodillarme en la cama para que me viera bien y me desabroché la camisa muy lentamente hasta que me la quité. “Ya estoy lista…” “Túmbate” Me eché en el centro de la cama y él se acercó con las manos detrás de la espalda, “Haz una estrella con tus brazos y tus piernas…” Lo hice y él se colocó encima de mí, acercándose a mi brazo derecho, exposó mi muñeca a la cama. Fue entonces cuando me di cuenta de a cuál de mis fantasías eróticas se refería… Siempre había deseado que me ataran a la cama, me taparan los ojos e hicieran lo que quisieran con mi cuerpo… Exposó mi otra muñeca y luego los pies. Casi no podía moverme pero, estaba muerta de la excitación. Me podía el morbo… Me dio un beso, sacó una especie de antifaz negro del bolsillo y me tapó los ojos. “¿Ves algo?” me preguntó mientras me acariciaba el coño, “No” contesté yo al borde del orgasmo, y eso que aún no había pasado nada… “Ahora vuelvo…” me dijo. Yo esperé escuchando todos los sonidos de mi alrededor, atenta a cada ruido para tratar de descubrir cuándo volvería… Oí unos pasos cerca de la cama, parecía que estaba poniendo una mesa o una banqueta. Yo estaba expectante, intentando averiguar qué era lo siguiente que iba a ocurrir simplemente a través de los sonidos… Sentí un roce en mis labios y moví un poco la cabeza hacia arriba, creo que era una pluma. Acto seguido me dio un pequeño piquito muy rápido, casi ni noté sus labios sobre los míos, después se alejó, supongo que se acercó a la mesa. Volvió a estar cerca de la cama, acarició mis pechos con un hielo, me estremecí, luego llevó el hielo a mis labios, yo lo chupé, él lo retiró y me besó más apasionadamente que antes. Estaba encima de mí, noté que estaba desnudo, acarició mis pechos y mis muslos. Estaba totalmente húmeda y mis pezones y tetas más duros que nunca. Se levantó. Puso algo en mis labios, saqué un poco la lengua para lamerlo, era algo dulce, supongo que un caramelo o una piruleta, lo retiró pronto. Luego acercó otra cosa, uno de sus dedos, rozó mis labios. Acarició mis mejillas y mi boca. Se alejó otra vez, supongo que cogió algo de la mesa, por unos momentos no podía oír nada pero, me dio la impresión de que la cama se había hundido un poco, sabía que estaba ahí, pero no sabía dónde… No oía nada, no veía nada… Estaba nerviosa. Estaba muy caliente pero, a la vez tenía algo de miedo por no saber qué iba a pasar… Me gusta ser activa y dominarlo todo y en ese momento era más bien pasiva y estaba totalmente dominada. Noté algo en mis labios, era líquido, entreabrí la boca para probarlo, chocolate, sabía a chocolate… Saqué la lengua para saborearlo y retirarlo de mis labios, acercó algo a mi lengua, estaba untado de chocolate, empecé a lamerlo, era alargado, grueso, parecía un plátano cubierto de chocolate… Me lo metí en la boca para engullirlo y comencé a chuparlo con ansia, no era un plátano, era su polla, cuando me di cuenta empecé a comerla aún con más ganas… Noté algo frío en mi pubis, al mismo tiempo oía una especie de spray, llegué a la conclusión de que estaba llenando mi coño de nata. Al poco sentí su lengua acariciando mi pubis y retirando esa nata, de mi pubis pasó a los labios y luego a mi coño… Es excitante estar haciendo un 69 cubierta de nata y chocolate, sin ver siquiera lo que tienes en la boca… Me encanta el 69 pero, eso ya era el simún del placer, verdaderamente abrasador… Nos corrimos en la boca del otro entre gemidos. Luego, se colocó encima de mí y empezó a saborear mis tetas todavía con una mezcla de mis jugos en su lengua y nata en sus labios. Mientras me daba mordisquitos en las tetas, me puso algo en la boca que yo lamí con muchas ganas, sabía que no era su polla porque no estaba tan caliente pero, tenía la misma forma…, “claro, un consolador”, pensé. Entonces empezó a absorber mis pezones como si quisiera sacar leche de ellos, estuvo un buen rato así y, de pronto, sin previo aviso, me metió algo en el coño; era un vibrador, en el momento en el que comenzó a vibrar me puse como loca jadeando, gimiendo, gritando… “Aaaaaaaaaaaah”, una, dos, y hasta tres veces… Me quitó el consolador de la boca y saco el vibrador de mi coño para ponérmelo en los labios y ver lo lleno de jugos que estaba, lo lamí mientras él me metía los dedos por mi coño, jugando con los labios y los jugos, me metió un dedo por detrás. Yo ya no podía más. Sacó el vibrador de mi boca y me dio un buen beso con lengua mientras no paraba de acariciarme. “Te has portado bien, voy a desatarte…” Me quitó el antifaz de los ojos y se dirigió hacia mis pies para quitarme las exposas. Esperaba que me liberara también de las de las manos pero, no lo hizo… Acarició un poco su polla con mis tetas hasta que se puso bien tiesa y deseosa de soltar toda su leche… “Levanta bien las piernas hacia arriba, todo lo que puedas, como si quisieras tocar el techo con los pies…” Yo lo hice y él se colocó inmediatamente debajo de mí, bajó mis piernas y empezó a introducir su polla en mi culo muy lentamente; yo iba sintiendo como poco a poco se iba metiendo dentro de mí, lancé un gemido; él siguió metiéndomela todavía más despacio que antes hasta que me la introdujo hasta el fondo y empezó a balancear su cuerpo de arriba abajo, mientras yo hacía lo mismo con mi cuerpo. Entraba y salía, una y otra vez hasta que mi chico se corrió ahí mismo, en mi culo. Luego, se deshizo de mis piernas, me quitó las esposas de las muñecas y se tumbó encima de mí, acariciando mi pelo. Yo pasé mis brazos y mis piernas por su espalda para abrazarle y acaricié su pelo, mientras sentía latir fuertemente mi corazón. Y así, cuerpo contra cuerpo, nos quedamos dormidos…

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: